Los efectivos interceptaron a L.H.V.O. en la vía pública cuando llevaba consigo varios objetos de dudosa procedencia y terminó admitiendo que los acababa de robar del interior de otro vehículo estacionado en el patio de una vivienda cercana, lo que motivó su inmediata detención.
La investigación pasó a manos del Área de Investigaciones de la Zona Operacional I. Los agentes lograron cruzar información y comprobaron que el detenido era el autor de otro hurto en un vehículo cometido en mayo. En aquella oportunidad, el implicado había robado una tarjeta Prex, la cual venía utilizando para realizar transacciones.
Finalmente fue condenado por un delito de fraude informático y un delito de hurto con un delito de violación de domicilio agravado.
La pena fijada fue de nueve meses de prisión, la cual será sustituida por un régimen de libertad a prueba bajo la supervisión de la Dirección Nacional de Medidas Alternativas. El condenado deberá fijar domicilio, presentarse semanalmente en la comisaría y realizar tareas comunitarias.