Representantes de esta empresa promotora de la iniciativa ratificaron, por tanto, que el emprendimiento no afectará al medioambiente en forma negativa. El proyecto prevé la construcción de nueve edificios de apartamentos, 142 lofts, 90 residencias particulares y áreas de servicios. Además, se prevé la construcción de 11 muelles con capacidad para 500 amarras y dos canales.
Estos estudios de la empresa Chihuhua Club S. A, no coindicen con otro solicitado por vecinos instalados al otro lado del arroyo. El geólogo Milton Jackson, contratado por los inversores Alexander Grendene y Evaristo Chopitea, concluyó que los trabajos en la boca de El Potrero constituyen “un riesgo” y un “peligro”.