Robaina culminó oficialmente su período al frente de la Junta Departamental de Maldonado. Durante su discurso de despedida, la presidenta saliente presentó la memoria anual de su gestión, agradeció el respaldo político y técnico recibido, y dedicó un sensible reconocimiento a su entorno familiar.
La presidenta saliente de la Junta Departamental comenzó su discurso expresando su gratitud hacia los medios de comunicación, a los que definió como "un puente de comunicación con la ciudadanía". Asimismo, extendió el agradecimiento al cuerpo de ediles de todos los partidos por el apoyo recibido, así como por los reclamos constructivos realizados durante el año.
Al repasar sus inicios en el cargo, recordó la confianza depositada en ella por el entonces intendente de Maldonado, Enrique Antía. "Cuando llegué a este sillón fue como una apuesta bastante osada por parte del entonces intendente Antía, porque yo venía con poco trillo", reflexionó.
La presidenta saliente señaló que entregó una memoria anual a todas las bancadas, documento que resume el trabajo realizado bajo su mandato. En el plano institucional, reconoció la solidaridad y el trabajo de los funcionarios y dedicó palabras especiales a Facundo Lafferranderie, secretario político de la Junta.
El momento de mayor emotividad de la jornada ocurrió al cierre de su discurso, cuando Robaina hizo referencia al sostén de su familia en un contexto personal complejo. “Quiero agradecerle a mi familia que a pesar de estar pasando un momento complicado están siempre apoyándonos”, dijo entre lágrimas y ante el aplauso de los presentes. Agradeció especialmente a sus tres hijos y a su esposo, José Hualde, exdiputado blanco por Maldonado, a quien describió como "un campeón y el guía de todos nosotros".
Foto: captura de pantalla de Junta Departamental