Hoy hay en Uruguay 74.800 pobres menos que en 2009, destacó el vicepresidente. Agregó que también se logró que por séptimo año consecutivo el país creciera por encima del promedio de América Latina.
El rumbo económico posibilitó equilibrar las cuentas públicas y adoptar una meta de inflación en el eje del 5 por ciento anual, que el Ejecutivo piensa que sigue siendo perfectamente alcanzable. En función de ese objetivo, se le dará a la política monetaria un sesgo contractivo y "se tendrá una enorme prudencia en el gasto".
Subrayó que de todas maneras el gobierno del Frente Amplio asumirá como propios los cambios en el sistema tributario propuestos a la ciudadanía en la campaña electoral. El objetivo es continuar mejorando la eficiencia tributaria y adecuar los estímulos fiscales a la inversión en función de las nuevas prioridades nacionales, señaló.
Finalmente, el vicepresidente indicó que se crearán nuevas oportunidades para el sector privado en el área de la infraestructura, en especial en el transporte y la energía. El proyecto de asociación público-privado apunta en esa dirección, remarcó.