Las opiniones molestaron al alcalde Bayeto, quien este lunes 21 se comunicó con la emisora para dar la versión municipal sobre esa situación y defender el criterio “integrador” que se propuso el gobierno local desde que entró en funciones.
Explicó que el concepto de “integración social” tiene que ver con pensar la ciudad para la convivencia de personas de todas las edades. “Pretendemos una sociedad integrada, en función de un marco definido por el convenio social de convivencia. No podemos admitir que digan que los corremos, porque los jóvenes tienen que estar integrados a todos los sectores etarios. Pero no pueden saltearse las normas de convivencia con determinadas conductas”, observó.
Bayeto remarcó que esas normas no son de corte “dictatorial” y se acogen a la realidad de un país democrático y republicano donde “todos tienen el derecho de compartir cualquier espacio público pero sin tener conductas que afectan al otro”.
Respecto a la molestia de quienes fueron expulsados sin causa, puestos al mismo nivel que los jóvenes que sí provocan desorden, Bayeto consideró que deberían “involucrarse más” y decirles a sus pares que no los quieren así, con música a volumen excesivo y alcohol y motos adaptadas para zumbar hasta ensordecer al barrio.
“Si yo tengo un compromiso con la sociedad y llega gente que empieza con la música y las picadas, tengo la obligación de pedir que no hagan eso, que no salgan de los límites”, consideró. Pero esto no es lo que suele suceder: generalmente, el que no se une a los revoltosos termina yéndose o cae junto con los demás, como ocurrió este fin de semana cuando llegó la Policía.
Así es como “el espacio público se lo apropian quienes quieren estar fuera del marco social acordado”, reflexionó el alcalde.