Es licenciado en Educación Primaria en Cuba y en Maldonado se dedica a la venta de panchos y chorizos. Su carro, bautizado como “El Cuba”, está ubicado sobre la avenida Acuña de Figueroa.
La salida de Cuba fue un proceso difícil para Osmar Naranjo Díaz. Lo es para muchos de los cubanos que emprenden rutas migratorias peligrosas y complejas, a menudo descritas como odiseas, que incluyen el cruce de selvas y ríos en Sudamérica.
Osmar llegó a Uruguay en 2017 luego de una travesía que implicó viajar a Guyana, en una primera instancia, para luego cruzar el Amazonas hasta Brasil. “Fue muy, pero muy triste la travesía esa porque fueron muchas horas. Los caminos fueron horrendos, más todas las cosas que se ven por el camino. No estábamos preparados, pero sabíamos que teníamos que enfrentar eso”, rememoró en una entrevista con FM GENTE.
El viaje que Osmar realizó con su pareja duró 19 horas y lo hizo en una combi, junto a otras 17 personas, en condiciones de hacinamiento. Es que Osmar, al igual que el resto, estaba dispuesto a sacrificar muchas cosas a cambio de mejorar sus condiciones de vida.
“Salimos de Cuba por la razón de luchar, de mejorar, de ayudar a la familia, a los vecinos. Porque yo no solamente ayudo a mi familia, también le doy la mano a un vecino que necesite ¿entiendes? Esa es la idea, que haya un cambio para bien de todos”, expresó.
Primero se instaló en Pando (Canelones) y finalmente se mudó a Maldonado, donde reside hasta la actualidad. “Tengo que agradecer a Uruguay porque nos recibió. Uruguay nos dio la mano, nos abrió el camino, que no todos los lugares te abren las puertas, te dicen `bienvenido`”, valoró.
“Y le agradezco también (a Uruguay) porque gracias a eso, con mi trabajo, con el esfuerzo que he hecho acá, he ido ayudando (a mi familia en Cuba), le he dado la mano a ellos. Allá se está pasando duro porque no hay abastecimiento de nada prácticamente. Cada vez que puedo le mando un dinerito o lo que pueda mandarle, porque otra cosa no se puede”.
Osmar, recibido de maestro de Educación Primaria en Cuba, valora la estabilidad laboral que tiene en el país - en Maldonado se dedica a la venta de panchos y chorizos - y descarta emigrar a Estados Unidos o regresar a Cuba. Sobre lo último, prefiere esperar a que haya bases sólidas y cambios tangibles en la isla antes de considerar un retorno definitivo. “Me siento muy contento, orgulloso de estar acá”.
Redacción por Paola Díaz
Entrevista realizada por Jorge Rabuñal