Durante el verano se impartió como complemento de los tradicionales Talleres de Lengua de Señas que se desarrollan en invierno. Debido a la emergencia sanitaria fueron dictados al aire libre y en grupos reducidos de 10 personas con el apoyo de la Dirección General de Cultura y la Dirección de Juventud.
La inscripción superó ampliamente las expectativas de las autoridades de Políticas Inclusivas, al tiempo que se debió incorporar nuevos turnos para dar respuesta a la lista de espera.