El hombre, una persona mayor, indicó que los animales -un doberman y un ovejero- pertenecen a inquilinos que se mudaron recientemente al edificio.
De acuerdo a su relato, desde el inicio hubo incumplimientos del reglamento de la torre, con los perros sueltos y en áreas donde no está permitido su ingreso. "Desde el principio, cero respeto al reglamento y uso de lugares prohibidos", expresó.
El vecino sostuvo que en dos ocasiones los dueños de los animales dejaron la puerta del apartamento abierta y el doberman quedó circulando libremente por los pasillos. "Ya van dos veces que no me deja salir del apartamento ", señaló.
"Las denuncias en todos lados nada de efecto tienen, pues no hay heridos graves, y todo sigue igual", agregó. "No es solo en las calles que atacan y están sueltos", mencionó, y planteó la necesidad de buscar soluciones ante lo que describió como una pérdida de convivencia y de respeto a las normas.