Pero además de ese dinero, al que el SMU podría acceder mediante una línea de crédito bancario, existe el obstáculo de que la comisión gestora de la colonia está integrada por médicos -no hoteleros- que además rotan con cada elección de la directiva del sindicato.
“El déficit operativo es creciente, las auditorías son negativas y hay que tomar una decisión para los 9.000 socios”, remarcó Ferro. Para graficar el descalabro económico de la colonia, dijo que adeuda $860.000 de Contribución Inmobiliaria a la Intendencia más otros $185.000 de Impuesto de Primaria.
Si bien admitió que buena parte de los asociados tiene un fuerte vínculo afectivo con la colonia de vacaciones y sus trabajadores, el médico estimó que “urge” una decisión en cuanto al futuro del establecimiento. “Mantenerlo implica un plan de reconversión: pedir un préstamo millonario en dólares y recurrir al asesoramiento profesional en gestión hotelera que avale un plan de reconversión y de gestión”, sentenció Ferro.
Añadió que “no está en el ánimo del SMU dejar en la calle a nadie”, por lo cual los trabajadores serán enviados a Seguro de Desempleo o en régimen de licencias, mientras ellos elaboran una propuesta de salvataje y la ponen a consideración de la asamblea de socios.
“Trabajamos en la elaboración de un plan que dé seguridad estructural y operativa y que no comprometa el patrimonio de la institución. Para tomar una decisión se requieren propuestas claras y concretas. Por ahora hay un enorme signo de interrogación en cuanto a lo que pueda definir la asamblea”, admitió.
La colonia permanece cerrada desde este lunes, luego que la directiva del SMU evaluó informes que advertían sobre serio el riesgo de incendio en las deterioradas instalaciones y una gestión con números en rojo.
Lea el informe completo de la Auditoría del Estudio Bonilla para el SMU en la sección documentos de nuestra web.