Señaló que abundan los informes técnicos sobre la obra, pero remarcó que con esta información la fiscalía no solo pretende verificar esos informes sino saber cuáles fueron los criterios de la administración para autorizar la obra. “El pedido de información apunta a verificar cuál ha sido la actitud del Estado. La pérdida de árboles ya supone un daño, pero eso también está implicando que el arboreto quedará desprotegido ante la pérdida conjunta de esas especies que hacían de barrera”, indicó.
Respecto a la explotación de algunas canteras en la misma zona para abastecer las obras de la Ruta Perimetral, reconoció que es un aspecto también a tener en cuenta. Por eso, el fiscal quiere verificar que en este aspecto se estén ofreciendo todas las garantías.
“Entiendo lógico que si se va a construir una carretera en lugares próximos existan actividades auxiliares a esa construcción. Es bastante común y uno lo ve en otras rutas y carreteras: una cantera para sacar los materiales, una planta de asfalto… Lo que sucede es que tanto eso como los procedimientos con los cuales se estaban talando los árboles, no parecen cumplir con algunas reglas mínimas de protección”, consideró Viana.
A efectos de verificar qué se está haciendo en esas actividades auxiliares también pidió información. Viana declinó emitir una opinión definitiva sobre la situación: “Lo que sí sé es que esas actividades pueden ser perniciosas para el medioambiente y debemos verificar si se están haciendo con las garantías y seguridades del caso”, puntualizó.