En el marco de los recientes debates sobre la adecuación presupuestal, el mecanismo volvió a ponerse sobre la mesa.
El gobierno departamental prevé reactivar para fines de este año el presupuesto participativo. A través de esta herramienta, los ciudadanos, de manera individual o a través de organizaciones vecinales, presentan ideas y proyectos para su barrio que pueden ser votadas por la población para ser ejecutadas.
El presupuesto participativo nació en Brasil, y en Uruguay la experiencia ha tenido un desarrollo importante en departamentos como Montevideo y Canelones. También se ha llevado a cabo en Rivera, Florida, Salto, Paysandú y en Maldonado bajo administraciones del Frente Amplio.
El edil frenteamplista Leonardo Pereira expuso sobre este mecanismo en la última sesión de la Junta Departamental, realizada ayer martes.
“Entendemos que es de suma importancia porque empodera a los vecinos, a la sociedad civil”, dijo Pereira, y añadió que “fomenta la justicia social y la democracia, y refuerza el sentido de pertenencia y comunidad”.
El curul formuló la sugerencia de no utilizar como único método de adjudicación el de competencia. Bajo este modelo de votación tradicional, aquellos proyectos impulsados por organizaciones con estructuras consolidadas —como los clubes deportivos, que cuentan con el respaldo inmediato de sus "hinchadas"— corren con gran ventaja.
Esto genera que iniciativas culturales o sociales de gran valor, pero sin una base masiva de votantes detrás, queden sistemáticamente relegadas, expuso Pereira, y recordó el caso del proyecto musical impulsado por jóvenes en San Carlos que no prosperó por esa razón.
Pereira propuso que la competencia sea segmentada por categorías. La estrategia consiste en agrupar los proyectos por áreas temáticas específicas —como juventud, disidencias, género, desarrollo barrial, deportes, cultura— para que compitan exclusivamente entre sí.