J.R. se escapó de su internación. La policía recibió la información y se la comunicó a la juez. La juez dispuso que se le volviera a detener. La policía lo ubicó y lo detuvo. Y lo volvió a llevar ante la magistrado.
La juez no modificó un ápice su decisión anterior. Mantuvo que J.R. es culpable de andar que bienes robados. Pero también mantuvo, seguramente porque no le convencieron las respuestas de J.R. sobre su forma de proceder, que es una persona inimputable.
La Real Academia Española define como inimputable: “Dicho de una persona: Eximida de responsabilidad Penal por no poder comprender la ilicitud de un hecho punible o por actuar conforme a dicha comprensión”.
Y, firme en sus convicciones, la juez insistió con que J.R. sea internado nuevamente en la sala de Psiquiatría del hospital de San Carlos con el objeto de ser sometido a “medidas curativas” sustitutivas de la privación de libertad.