El informe, elaborado a partir de los registros del Servicio de Atención a Personas Mayores en Situación de Abuso y/o Maltrato, muestra además que un 7,5% de las denuncias señalaron a nietos o nietas como responsables, otro 7,5% a sobrinos o sobrinas, y un 5,5% a parejas o exparejas.
Las estadísticas también reflejan una fuerte disparidad de género entre las víctimas: el 82,8% fueron mujeres. Esta tendencia reafirma patrones ya identificados en años anteriores, donde la violencia intrafamiliar afecta con más intensidad a las mujeres mayores.
Desde el Mides subrayaron la importancia de visibilizar estas situaciones y fomentar mecanismos de denuncia y apoyo para quienes las atraviesan. El servicio de atención de Inmayores continúa funcionando como canal principal de contención y orientación frente a estos casos.