A medida que se profundiza la falta de agua también se ve afectada la calidad de la poca agua que hay y eso constituye otro factor negativo para los animales.
En Maldonado, dijo, no se está en el peor momento y afirmó que el Ministerio de Ganadería consulta de forma permanente a los productores locales acerca de la situación para evaluar si esta zona debe incluirse dentro del área de emergencia.
Reconoció que entre las tantas consecuencias que genera la sequía está el nivel de exportaciones ya que la calidad y peso de los animales varía y no se alcanza el standard necesario y que el país ha comprometido.
También las plantas están faenando en menores cantidades por la gran cantidad de personal que está cursando Covid-19, entonces se transfieren o directamente cancelan las ventas.
En cuanto a los costos de productos, por ejemplo, dijo que éstos ya han variado y puso como ejemplo el fertilizante que pasó de 700 a 1.000 dólares la tonelada.