Sostuvo que la forma en que se está comunicando la iniciativa para desalentar el ahorro en dólares puede generar incertidumbre entre los ahorristas. Además, señaló que el nivel de endeudamiento de la población es un tema que le preocupa más que la discusión sobre el dólar y el peso.
En diálogo con la Contratapa de la Revista de FM GENTE, Michel Bomsztein analizó la propuesta vinculada al ahorro en dólares y el objetivo de avanzar hacia una mayor utilización del peso uruguayo en la economía.
Bomsztein, licenciado en Administración de Empresas por la Universidad ORT Uruguay y egresado de programas de Economics de la London School of Economics and Political Science indicó que Uruguay presenta una particularidad respecto a otros países.
“Uruguay es un país muy peculiar. Tiene dos monedas y la principal no es el peso, es el dólar”, afirmó.
DÓLARES, PESOS Y UNIDADES INDEXADAS
Consultado sobre cuál sería la mejor alternativa para una persona que ahorra con el objetivo de comprar una vivienda en el futuro, señaló que una combinación de monedas puede ser una opción adecuada.
“Yo diría que lo mejor sería alguna de estas dos alternativas o una mezcla de ellas: en dólares o, hasta mejor, en unidades indexadas”, expresó.
Explicó que el valor de los inmuebles en Uruguay ha acompañado históricamente la pérdida de valor del dólar y sostuvo que quienes ahorraron exclusivamente en esa moneda muchas veces necesitaron más dólares para adquirir una propiedad años después.
“El que vino ahorrando en dólares cuando llegó el momento de comprarse la casa se encontró con que la casa le pedía más dólares. El que ahorró en unidades indexadas capaz que prácticamente compró la casa o hasta le sobró un poquito”, indicó.
Añadió que las unidades indexadas permiten mantener el poder adquisitivo porque se ajustan por inflación.
LA COMUNICACIÓN DE LA MEDIDA
Bomsztein señaló que no considera incorrecto el objetivo de desdolarizar parcialmente la economía, pero cuestionó la forma en que se está comunicando.
“No está mal la idea de desdolarizar la economía. Lo que sí no está siendo muy feliz es la comunicación de eso”, sostuvo.
En ese sentido, explicó que la exigencia de informar sobre el riesgo cambiario a quienes mantengan depósitos en dólares puede generar preocupación entre los pequeños ahorristas.
“La persona que tiene sus ahorros en el banco lo que quiere es seguridad. Si le empiezan a hablar de riesgo de pérdida, en la mitad de la explicación ya se asustó”, afirmó.
Agregó que el sistema financiero funciona sobre la base de la confianza.
“El sistema financiero se basa en confianza. Esta forma de comunicarlo mete incertidumbre y mete inseguridad”, manifestó.
Según explicó, una alternativa podría ser generar incentivos para quienes operen en pesos, en lugar de enfocarse en advertencias vinculadas al riesgo cambiario.
“Si el gobierno quiere desdolarizar la economía hay otras formas para alentarlo. Por ejemplo, generar beneficios tributarios para operaciones realizadas en pesos”, señaló.
EL ROL DEL BANCO CENTRAL Y EL VALOR DEL PESO
Durante la entrevista también hizo referencia a la política monetaria aplicada en los últimos años y al comportamiento del tipo de cambio.
“El peso le ha ganado al dólar sistemáticamente en los últimos años. No fue casualidad, fue parte de una política de Estado”, afirmó.
Indicó que el Banco Central tiene herramientas para influir en el mercado y explicó que la tasa de interés juega un papel importante en la decisión de ahorro e inversión.
Asimismo, señaló que el fortalecimiento del ahorro en pesos permite que el sistema financiero pueda otorgar más créditos en moneda nacional.
“Al tener más ahorros en pesos permite que el sistema preste más en pesos”, sostuvo.
“URUGUAY ES CARO EN DÓLARES”
Bomsztein también analizó la competitividad del país y afirmó que Uruguay continúa siendo un país caro medido en dólares.
“Uruguay es un país caro en dólares”, dijo.
Atribuyó esa situación al tamaño del Estado y al déficit fiscal.
“Somos caros en dólares porque Uruguay tiene un Estado grande y porque tenemos un déficit fiscal que no deberíamos tener”, expresó.
Según señaló, la desdolarización por sí sola no resolvería ese problema estructural.
RIESGO DE GENERAR TEMOR ENTRE LOS AHORRISTAS
Consultado sobre la posibilidad de que algunas personas retiren dinero de los bancos ante este tipo de anuncios, señaló que espera que eso no ocurra, pero entiende que una mala comunicación puede provocar preocupación.
“Lo último que quisiera es que por un error de comunicación se asuste al inversor o al ahorrista”, afirmó.
Añadió que Uruguay cuenta con uno de los sistemas financieros más sólidos de la región y consideró que esa fortaleza no debería ponerse en duda.
“Uruguay es uno de los países más seguros de Sudamérica y tiene un sistema financiero confiable”, indicó.
También sostuvo que la discusión técnica sobre el riesgo cambiario es comprendida por los inversores y especialistas, pero no necesariamente por el público general.
“Lo que no asusta a los inversores puede asustar a Juan Pueblo. Estamos hablando de un tema de comunicación”, afirmó.
EL PROBLEMA QUE MÁS LE PREOCUPA
Bomsztein sostuvo que existe un tema económico que considera más relevante que el debate entre el dólar y el peso.
“El endeudamiento, el nivel de endeudamiento, eso es mucho más crítico que la situación actual de dólares o pesos”, expresó.
Y concluyó: “Creo que tenemos una población muy endeudada en créditos”.