El director departamental de Salud, José González, llamó a reforzar la prevención con actividad física, alimentación saludable y controles médicos periódicos, especialmente a partir de los 45 años.
Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte en mujeres adultas en Uruguay. De acuerdo con datos mencionados por el director departamental de Salud, José González, una de cada cuatro muertes en esta población está vinculada a este tipo de patologías.
En diálogo con La Contratapa de la Revista de FM GENTE, el jerarca explicó que cuando se habla de salud cardiovascular no solo se hace referencia a problemas cardíacos. “Cuando hablamos de salud cardiovascular no solo hablamos de infarto agudo de miocardio, también debemos pensar en la enfermedad cerebrovascular y en los accidentes cerebrovasculares”, señaló.
Indicó que muchas de estas enfermedades están asociadas a factores de riesgo que se acumulan a lo largo de la vida. Entre ellos mencionó el tabaquismo, el sobrepeso, la obesidad, la hipertensión, la diabetes, el consumo de alcohol y situaciones de estrés. “En la trayectoria de vida de una mujer se van acumulando factores de riesgo y eso se vuelve más visible cuando se llega a la etapa perimenopáusica”, explicó.
En ese período comienzan a registrarse cambios fisiológicos y hormonales que, sumados a hábitos poco saludables, pueden aumentar la probabilidad de desarrollar enfermedades cardiovasculares.
En ese sentido, remarcó que la actividad física es uno de los principales elementos de prevención. Recomendó realizar ejercicio aeróbico entre tres y cuatro veces por semana durante al menos 30 minutos. “La actividad física puede ser caminar, andar en bicicleta o incluso bailar. No necesariamente hay que ir a un gimnasio”, afirmó.
Otro aspecto central es la alimentación. González advirtió sobre el consumo elevado de sal, grasas saturadas y bebidas azucaradas, que pueden generar efectos acumulativos en el organismo. “Es importante revisar la alimentación e incorporar más frutas, verduras y fibras para acercarse a un esquema saludable”, indicó.
También mencionó la necesidad de reducir el consumo de tabaco y recordó que los prestadores de salud cuentan con grupos de apoyo para quienes buscan dejar de fumar.
En cuanto a los controles médicos, recomendó que las mujeres a partir de los 45 o 50 años realicen al menos una o dos consultas anuales para controlar presión arterial, niveles de azúcar en sangre y colesterol. “El control de la salud no debe comenzar cuando aparece la enfermedad. La prevención tiene que hacerse antes”, sostuvo.
Agregó que la promoción de hábitos saludables requiere el trabajo conjunto de los equipos de salud, las instituciones y los espacios de trabajo. “Los equipos de salud tienen que interactuar con la población para construir una política preventiva que permita evitar el desarrollo de estas enfermedades”, concluyó.