Cada vez hay más opciones de juego, por lo cual también aumenta la cantidad de personas que asiste a grupos de autoayuda. Se estima que hay unos 10 mil jugadores compulsivos en Uruguay, con tendencia creciente entre las mujeres.
También en Maldonado aumenta la proporción de mujeres en relación a los hombres, con respecto a años atrás, señaló el entrevistado. “Se supone que es producto de la equiparación de los sexos pero, en general, se ha dado un crecimiento muy importante, porque donde vayamos hay apuestas”, remarcó.
El hombre lleva siete años sin hacer una apuesta y fiel al sistema de autoayuda al que asiste, dice que es una lucha “de cada día a la vez”. Advirtió que el juego compulsivo es progresivo y se puede estar mucho un tiempo sin jugar pero, cuando vuelven, lo hacen con más fuerza. “Perdemos la familia, un amigo, un trabajo e inclusive la vida”, lamentó.
De todos modos, Leo afirma que la ludopatía es una enfermedad, no un vicio. Y como enfermedad se puede controlar.
Los jugadores anónimos de Maldonado se reúnen los lunes, miércoles y viernes en el Paseo San Fernando, de 20 a 22 horas. Pero también tienen una denominada “línea de vida” para asistir a emergencias de jugadores y familiares, que funciona las 24 horas de todos los días del año: 098755990.
mr