La presidenta del club, Mariela Clavijo, explicó que el conflicto comenzó en 2005, cuando el Banco de Previsión Social (BPS) entendió que existía una relación laboral entre el club y los caddies. A partir de esa resolución, 73 trabajadores iniciaron una demanda, a la que con el tiempo se sumaron otros reclamantes.
Clavijo señaló que desde que asumió la presidencia en 2015 comenzaron las negociaciones para llegar a acuerdos con los demandantes. Con el paso de los años, la mayoría aceptó arreglos y abandonó el juicio, hasta que este año se alcanzó un acuerdo con los últimos 12 caddies que seguían litigando.
El convenio fue homologado por la Justicia y estableció que el club pagará 1,8 millones de dólares, una cifra muy inferior a los casi 18 millones que se reclamaban originalmente. Parte del monto ya fue abonado y el resto será cancelado antes de finalizar el ejercicio.
La presidenta afirmó que el juicio representó durante años una fuerte carga económica para la institución, ya que incluso hubo momentos en los que la Justicia retuvo parte de sus ingresos.