Jimena Pardo adelantó que se trabaja en mejorar los préstamos sociales para jubilados y confirmó que el organismo estudia cambios para permitir una eventual jubilación anticipada a los 60 años.
La presidenta del Banco de Previsión Social (BPS), economista María Jimena Pardo, analizó los principales temas vinculados al organismo en el marco de la Rendición de Cuentas y explicó los cambios previstos en materia de protección a la infancia, jubilaciones mínimas, préstamos sociales y el futuro del sistema previsional uruguayo.
En diálogo con la Contratapa de la Revista de FM GENTE indicó que uno de los puntos centrales de la Rendición de Cuentas es la unificación de cuatro beneficios que actualmente ya se pagan y que alcanzan aproximadamente a 460.000 personas. Se trata de la asignación familiar de la Ley 15.084, la Asignación Familiar del Plan de Equidad, la Tarjeta Uruguay Social y el Bono Crianza.
Según explicó, el objetivo es generar un sistema más eficiente y sencillo, ya que actualmente cada beneficio tiene mecanismos de acceso y trámites diferentes. “Si percibís la Asignación Familiar Plan de Equidad y querés cobrar la Tarjeta Uruguay Social, te presentás por dos ventanillas distintas”, ejemplificó.
La propuesta plantea tres franjas de beneficios con un esquema más simple, con especial énfasis en los niños y niñas de entre 0 y 3 años y en las mujeres embarazadas.
En caso de aprobarse la ley, el nuevo sistema comenzaría a aplicarse desde el 1° de enero de 2027 e ingresarán inicialmente los niños y niñas nacidos en 2025, 2026 y quienes nazcan durante 2027, además de las mujeres embarazadas.
Pardo aclaró que no se trata de un nuevo beneficio, sino de una mejora de prestaciones que ya existen y que actualmente alcanzan al 55% de los niños, niñas y adolescentes del país.
“Algunos de esos son pobres, pero en general es más de la mitad de los gurises del país”, señaló, explicando que el objetivo es colaborar para igualar oportunidades y mejorar las condiciones de partida de las familias.
La jerarca destacó que esta medida forma parte de un conjunto más amplio de políticas contra la pobreza infantil, junto con otras acciones vinculadas a la educación, como la extensión del tiempo escolar, la ampliación de la cobertura de 0 a 3 años y el crecimiento de los centros de tiempo extendido.
Además, remarcó que quienes ya reciben beneficios actualmente y no ingresen al nuevo sistema continuarán cobrando lo que perciben hoy, por lo que “nadie estaría perdiendo nada”.
Como ejemplo, explicó que una madre sola con un niño, embarazada y con ingresos cercanos a 20.000 pesos, que actualmente recibe unos 12.500 pesos mediante distintos beneficios, podría pasar a recibir alrededor de 20.000 pesos con el nuevo esquema.
También mencionó el caso de una pareja con ingresos conjuntos de unos 57.000 pesos, con una mujer embarazada y un hijo de dos años. Actualmente reciben unos 4.000 pesos por asignación familiar y, si se aprueba la reforma, pasarían a cobrar unos 13.000 pesos. Si el niño tuviera cinco años y no ingresara al nuevo sistema, igualmente el beneficio aumentaría hasta unos 8.000 pesos.
AUMENTO PARA JUBILACIONES MÍNIMAS
Pardo se refirió al ajuste adicional para jubilados y pensionistas que perciben la pasividad mínima como único ingreso.
Explicó que el compromiso inicial del gobierno era otorgar un aumento adicional del 3% sobre el ajuste general de enero, pero finalmente el incremento será del 4,5%.
Según detalló, ya se había otorgado un 2% y ahora se sumará un nuevo ajuste. La modificación llevará la pasividad mínima desde 3,111 a 3,18 Bases de Prestaciones y Contribuciones (BPC).
Esto significa que el aumento previsto para julio, que se cobrará en los primeros días de agosto, pasará del 1% inicialmente previsto a un 2,5%.
El beneficio alcanzará a unos 115.000 jubilados y pensionistas del BPS, además de jubilados militares y policiales, siempre que la jubilación mínima sea su único ingreso y no tengan otras prestaciones, actividad laboral, alquileres u otros ingresos.
La presidenta del BPS indicó que actualmente el organismo tiene unos 740.000 jubilados y pensionistas y que, sumando las demás cajas previsionales, Uruguay ronda los 850.000 pasivos.
Señaló que el país atraviesa un proceso de envejecimiento poblacional, con cada vez más personas en edad de recibir prestaciones y menos personas en edades activas.
EL BPS TRABAJA EN NUEVAS LÍNEAS DE PRÉSTAMOS PARA JUBILADOS
Consultada sobre el endeudamiento de jubilados y pensionistas, Pardo explicó que el BPS cuenta con información sobre los préstamos sociales que otorga el organismo, pero no existe una estadística general sobre el nivel de endeudamiento total de los pasivos con el sistema financiero.
Adelantó que el organismo trabaja en modificaciones para mejorar la propuesta de préstamos sociales.
Entre los cambios que se analizan se encuentra la reducción de las tasas actuales, que varían según los plazos de devolución, y nuevas líneas de crédito con mejores condiciones para jubilados y pensionistas.
También se estudian beneficios especiales para préstamos destinados a audífonos, prótesis y órtesis, así como eventuales créditos con tasas más bajas para quienes reciben ingresos cercanos a la jubilación mínima.
Indicó que estas propuestas todavía están en análisis y que podrían conocerse novedades en las próximas semanas.
ESTUDIAN UNA POSIBLE JUBILACIÓN A LOS 60 AÑOS
Sobre la posibilidad de que algunas personas puedan volver a jubilarse a los 60 años, Pardo aclaró que actualmente no existe un proyecto de ley aprobado, pero el tema está siendo estudiado por el Poder Ejecutivo.
Explicó que ya existe un análisis financiero sobre la neutralidad del cambio que se plantea y que la iniciativa busca cubrir una situación que actualmente no está contemplada.
Según indicó, con la legislación vigente muchas personas nacidas desde 1977 en adelante deberán jubilarse como mínimo a los 65 años, salvo algunas excepciones vinculadas principalmente a trabajadores rurales y de la construcción.
La presidenta del BPS señaló que uno de los desafíos actuales es qué ocurre con trabajadores que pueden quedar desempleados cerca de los 60 años debido a cambios tecnológicos o transformaciones del mercado laboral.
“Una persona puede quedar desempleada a los 59 años, tener un año de seguro de desempleo y después no tener ningún beneficio hasta los 65”, explicó.
Pardo sostuvo que la idea es generar una opción para quienes se encuentren en esa situación, pero aclaró que todavía no existe una iniciativa concreta para debatir en el Parlamento.
En cuanto a la compatibilidad entre trabajo y jubilación, indicó que se mantendría la posibilidad actual, y quienes accedan a una eventual causal adelantada no podrían utilizar esa compatibilidad.
UNOS 12.000 JUBILADOS TRABAJAN BAJO MODALIDADES DE COMPATIBILIDAD
Consultada sobre cuántos jubilados continúan trabajando actualmente, Pardo informó que unos 12.000 jubilados utilizan los beneficios establecidos por la ley de 2023 para combinar trabajo y jubilación.
Indicó que los datos actualizados pueden consultarse en el observatorio “BPS en cifras”, dentro del apartado de sistema previsional común y envejecimiento activo.
ELECCIONES DEL BPS
Se refirió a las elecciones del Banco de Previsión Social, previstas para el 22 de noviembre.
La presidenta explicó que el proceso avanza de acuerdo al cronograma establecido, incluyendo la conformación de padrones, registro de habilitados, domicilios para personas migrantes y otros aspectos administrativos.
La elección será para definir los representantes sociales del directorio del BPS: trabajadores, empresarios y jubilados.
La Corte Electoral estableció como plazo para la presentación de listas el mes de octubre.
Pardo recordó además que una persona que continúa trabajando pero también es jubilada deberá votar en dos órdenes: como trabajador activo y como jubilado.
El voto será obligatorio para todas las personas que figuren en los padrones correspondientes.