Aseguran que el operativo del viernes incluyó agresiones, destrucción de pertenencias y exposición al frío. Reclaman una investigación urgente e independiente.
El grupo “Cárceles de Todo Uruguay”, integrado por familiares de personas privadas de libertad de distintos puntos del país, denunció una serie de presuntos hechos ocurridos durante una requisa realizada en la Unidad N.º 13 Las Rosas, en Maldonado.
Según expresaron, el procedimiento llevado adelante el viernes 3 de julio cerca del mediodía habría estado acompañado de situaciones de violencia y malos tratos hacia los internos.
“Queremos dejar claro que no estamos en contra de las requisas. Entendemos que son necesarias para retirar elementos no permitidos y mantener la seguridad dentro de los establecimientos penitenciarios. Lo que denunciamos es que, según numerosos testimonios recibidos por familiares, este procedimiento habría estado marcado por violencia, humillaciones y destrucción de pertenencias”, señala el comunicado.
El grupo agrega que, de acuerdo a los testimonios recibidos, “las personas privadas de libertad fueron obligadas a salir de sus celdas en ropa interior, en pleno invierno y con temperaturas extremadamente bajas”, y denuncian además “golpes generalizados, personas lesionadas, posibles fracturas, dificultades para mover partes del cuerpo y uso de gas pimienta”.
También afirman que durante el procedimiento se habría producido la “destrucción de ropa, alimentos, fotografías familiares y artículos ingresados legalmente por las familias”.
“Estos objetos no son simples pertenencias. Para muchas familias representan sacrificio, esfuerzo y dinero reunido peso a peso para acompañar a sus seres queridos”, sostienen.
En su declaración, el colectivo remarca que “las personas privadas de libertad cumplen una pena impuesta por la Justicia, pero esa pena no incluye ser golpeadas, humilladas o sometidas a tratos crueles, inhumanos o degradantes”.
Asimismo, citan el artículo 26 de la Constitución y las Reglas Mandela de Naciones Unidas, afirmando que “las cárceles no deben servir para mortificar, sino para asegurar la dignidad humana y la rehabilitación”.
El grupo solicita “que se investiguen estos hechos de forma seria, urgente e independiente, que se brinde asistencia médica a los lesionados y que se determinen responsabilidades si existieron abusos”.
“Porque una requisa puede ser necesaria, pero nunca debe convertirse en violencia, humillación o castigo extra”, concluyen.