Se informó que una mujer, que se domicilia en la calle Rincón de San Carlos, denunció el martes de la semana pasada que su hijo había ingresado a su domicilio, tras forzar una persiana y ventana de un dormitorio, en actitud agresiva y violenta.
En ese momento, se dispuso una prohibición de acercamiento, pero el hombre no la respetó y, finalmente, fue condenado.