Durante la celebración comenzó a sentirse mal. Uno de sus amigos advirtió la situación y lo acompañó a una oficina del local, donde permanecieron durante más de una hora.
Más tarde, ya en su casa, De Vargas llamó a un servicio de emergencia médica. Allí le confirmaron que había sufrido un infarto y le indicaron entre dos y tres días de reposo.
El conductor se encuentra fuera de peligro, recuperándose en su domicilio y siguiendo las recomendaciones de los médicos.