Al mismo tiempo recordó sus comienzos en esta actividad, en plena época de la dictadura, y luego su militante en la Casa de los Lamas, sede del movimiento Nacional de Rocha.
“En unos meses van a cumplirse 25 años de la fecha la que recibo un llamado del secretario de Carlos Julio, diciéndome que quería hablar conmigo. Pensé que era para traer algo para Maldonado y me encuentro con la sorpresa de que me invita a participar en su secretaría”, recordó.
Destacó que, desde entonces, inició un largo aprendizaje político y cultivó una relación personal con Pereyra.
“Hoy tenemos un Carlos Julio con 94 años. Sigue con una lucidez encomiable, como todos habrán visto; sigue activo, políticamente hablando, aunque no ya con tanta intensidad, pero como corresponde a un político de raza. Hace unos días se no fue Jorge Batlle… Es de esa gente que abraza esta actividad en forma permanente, en las buenas y en las malas. Y mueren haciendo política”, afirmó.
Por otra parte, destacó que tras el extenso homenaje en el Palacio Legislativo, el exsenador tomó el micrófono e hizo “una reivindicación de la política y del político. Y realizó un llamamiento a todos los sectores a fortalecer eso”.