Enrique Moller cuestionó el funcionamiento del actual proceso penal y planteó cambios en la formalización, el rol del juez y la organización de la investigación.
En diálogo con la Contratapa de la Revista de FM GENTE, el presidente de la Asociación de Abogados Penalistas, Enrique Moller, analizó el estado actual del proceso penal y adelantó aspectos de un proyecto alternativo que impulsa su organización.
Moller sostuvo que el sistema vigente presenta dificultades en su aplicación. “Con tantas modificaciones, el código pierde su espíritu”, afirmó. Señaló que la norma tuvo múltiples cambios desde su aprobación y que eso afectó su funcionamiento general.
Uno de los puntos centrales de su planteo es la formalización. Explicó que hoy funciona como un paso que habilita la investigación sin posibilidad real de discusión para la defensa. “La formalización debería ser simplemente una comunicación”, dijo. En ese sentido, cuestionó que en esa etapa no se puedan debatir los elementos del delito. “Hoy usted no tiene en esa etapa inicial forma de discutir nada”, expresó.
También hizo referencia al rol del juez en esa instancia. Indicó que el magistrado no accede directamente a las pruebas. “El juez no ve la prueba… el fiscal dice que la tiene y con eso alcanza”, señaló. Según explicó, esto limita el control sobre la actuación fiscal.
El proyecto que preparan propone cambios en ese punto. Moller planteó que se retome un esquema en el que se exijan “elementos de convicción suficientes” antes de avanzar en el proceso. A su entender, esto permitiría discutir la existencia del delito y la participación del imputado desde el inicio.
Otro aspecto que mencionó es la forma en que se organiza la investigación. Criticó el uso actual de la carpeta fiscal. “Hoy la carpeta fiscal es informal y no tiene orden”, afirmó. Como alternativa, propuso un expediente foliado que permita seguir el desarrollo del caso con claridad.
También se refirió a las apelaciones. Señaló que en la práctica no tienen efecto. “Los tribunales ya no son de apelaciones, son de confirmación”, sostuvo. Según indicó, esto desestimula la revisión de decisiones en etapas tempranas.
Sobre los procesos abreviados, explicó que responden a limitaciones estructurales. “Los abreviados son el mal necesario de este país”, dijo. Atribuyó su uso a la falta de recursos en la Fiscalía.
En cuanto a las penas, mencionó el caso de las estafas. Indicó que la normativa actual fija márgenes que no distinguen por monto. “Puede cometer una estafa de millones y va a tener cuatro años, no más”, afirmó.
El abogado informó que el proyecto en el que trabaja la asociación se encuentra avanzado y que será presentado en las próximas semanas ante legisladores. También incluye propuestas para derivar algunos delitos a instancias directas ante el juez, sin intervención fiscal, con el objetivo de reducir la carga de trabajo del sistema.
Moller concluyó que el objetivo es simplificar el proceso y establecer mayores garantías desde el inicio de cada caso.