Por el momento, el hombre continuará con prisión domiciliaria y tobillera electrónica por 90 días más, debido a que su defensa apeló el fallo.
Las sospechas comenzaron en el propio centro educativo, donde las autoridades ya habían notado un comportamiento inusual y un acercamiento fuera de lugar por parte del profesor hacia la alumna.
La situación se confirmó luego de una salida recreativa. La niña se separó de su prima para encontrarse con el adulto en un local, lugar donde ocurrió el abuso. Tras el hecho, el agresor le entregó un anticonceptivo de emergencia.
El caso se destapó cuando la víctima rompió el silencio y le confesó todo a la psicóloga del liceo. Además del abuso, la menor admitió que tenía mucho miedo porque la pareja del profesor la había amenazado a ella y a su madre.
Tras la confesión, la dirección del liceo citó a los padres y se radicó la denuncia policial. Finalmente, las pericias forenses y psicológicas confirmaron la total veracidad del relato de la niña, lo que derivó en la condena del implicado.