El sujeto en ese momento estaba cumpliendo condena por estafa, ya que junto a su pareja habían preparado un plan para estafar a incautos aspirantes a trabajar en cruceros internacionales. Para ello habían alquilado por hora una suntuosa oficina, donde recibían a las “víctimas”.
Finalmente la policía lo detuvo y lo envió a prisión pero logró las salidas transitorias y en una de ellas no volvió, hasta que ahora fue localizado en Maldonado en compañía de una mujer, de 32 años.
La misma había alquilado un local, en una galería, en la calle Florida, en pleno centro de la ciudad de Maldonado, donde la venta de cosméticos era una pantalla para brindar servicios sexuales también. A través de facebook se promocionaba como masajista con “terminación feliz”.
Dos mujeres detectives venían observando los pasos de la mujer, concurriendo al negocio para interesarse en los cosméticos y familiarizándose con los movimientos del lugar. A su vez otros efectivos seguían los pasos del hombre requerido.
El delincuente se había hecho un carnet de salud en un laboratorio del centro de Maldonado que tenía su foto pero los datos correspondían a un efectivo policial, que había perdido su cédula.
La misma junto a otros documentos similares estaba en exposición en una empresa de transporte de la zona.
Díaz Amilivia observó el documento y le gustó el nombre, entonces reclamó la cédula como suya. Con la misma fue hasta el laboratorio e hizo el carnet de salud.
La responsable del laboratorio debió concurrir a declarar y a certificar que era real el carnet.
El prófugo deberá cumplir la preventiva en Maldonado y luego será enviado a Montevideo para terminar su pena anterior y enfrentar los cargos que pesan sobre su figura. La mujer fue entregada a la policía de la capital del país, donde también deberá responder por varios delitos.