La definición se produce luego de la discusión generada en torno al futuro del exparador, después de que se planteara la posibilidad de demoler la estructura como parte de una intervención en la zona. La propuesta generó rechazo entre vecinos y fue reconsiderada por el Concejo de Piriápolis.
El intendente de Maldonado, Miguel Abella, había señalado que la Intendencia no cuenta con recursos para restaurar y mantener el parador. En ese momento, había expresado su disposición a otorgarlo en comodato a los vecinos si estos estaban dispuestos a hacerse cargo de la inversión.
Abella también había recordado que el lugar estuvo durante más de 20 años bajo concesión de los propios vecinos, hasta que la Intendencia recuperó el parador durante una administración anterior.
En cuanto a las aerosillas de Piriápolis, fuentes municipales confirmaron que el proyecto irá nuevamente a licitación. Abella había señalado que ya se realizaron tres llamados anteriores que no prosperaron.