Marcelo Bisogno explicó que el Censo 2023 tuvo una omisión del 10,3% y aseguró que los datos fueron corregidos mediante ponderaciones estadísticas.
El director técnico del Instituto Nacional de Estadística (INE), Marcelo Bisogno, explicó cómo impactó la omisión censal registrada en el Censo 2023 y señaló que los sectores de menores ingresos fueron los más afectados por la falta de respuestas.
“Creíamos que éramos más ricos que lo que en realidad somos”, expresó en diálogo con la Contratapa de la Revista de FM GENTE al explicar que el relevamiento inicial había sobre representado a los sectores de mayores ingresos y omitido más población en barrios de contexto socioeconómico bajo.
Bisogno indicó que en Uruguay fueron contabilizadas unas 3.150.000 personas, aunque la omisión censal alcanzó el 10,3%. Recordó que históricamente el país manejaba niveles de omisión cercanos al 2%, porcentaje que subió a 4% en 2011 y llegó al 10% en el último relevamiento.
Explicó que el problema no fue solamente la cantidad de personas omitidas, sino que quienes quedaron fuera del censo tenían características distintas a quienes sí respondieron.
“La gente censada y la omitida son dos poblaciones muy distintas”, afirmó.
Según detalló, gran parte de la población respondió mediante el sistema web, modalidad que alcanzó al 60% de los censados. Sin embargo, señaló que hubo mayores dificultades para censar a trabajadores rurales, personas sin acceso a internet y hogares de menores ingresos.
La encuesta post censal permitió detectar diferencias importantes. En niños de entre 0 y 5 años la omisión fue de 15%, mientras que en mayores de 75 años fue de 5%. Además, en los sectores socioeconómicos más bajos la omisión alcanzó el 17,5%, mientras que en los sectores más altos fue de 3%.
“En Pocitos contamos el 97% de la población y omitimos 3%. En Casavalle o Casabó omitimos contar 17,5%”, señaló.
A partir de esos datos, el INE aplicó ponderaciones estadísticas para corregir el relevamiento y equilibrar la representación de los distintos sectores sociales.
Bisogno explicó que, tras esos ajustes, la población que vive en asentamientos pasó de representar el 4,5% al 5,5% del total nacional. Eso implicó incorporar unas 34.000 personas que inicialmente habían quedado fuera del conteo.
También cambió la estimación de población rural, que pasó de 142.000 a 174.000 personas luego de las correcciones.
“Ahora sí tenemos números que son representativos”, sostuvo.
En cuanto a la evolución demográfica del país, el jerarca indicó que Uruguay aumentó su población un 2,5% entre 2011 y 2023, lo que representa unas 83.000 personas más. Sin embargo, aclaró que el crecimiento se dio hasta 2020 y que posteriormente comenzó una caída poblacional.
En ese contexto destacó el crecimiento de Maldonado, departamento que pasó de 172.000 habitantes en 2011 a unas 212.000 personas en 2023. “Es por lejos el departamento de mayor crecimiento”, afirmó.
Según señaló, Maldonado tuvo un incremento cercano al 24% en el período intercensal y superó ampliamente a otros departamentos como Canelones.
Bisogno también informó que las comunidades extranjeras que más crecieron en Uruguay fueron la venezolana y la argentina, y sostuvo que Maldonado es el departamento que más inmigrantes argentinos recibe.
Sobre el futuro de los censos, consideró que el sistema web continuará siendo el principal mecanismo de relevamiento, pero reconoció que existe una creciente dificultad para lograr respuestas de la población.
“La gente cada vez contesta menos. No solo los censos, sino también las encuestas”, afirmó.