El primero es cómo se llegará a la organización, planificación y determinación de fechas entre todos. Lo segundo es la proyección de micros carnavales que se puedan hacer en otoño y en primavera, porque debe haber una continuidad y una línea de trabajo.
En ese sentido se piensa en actividades en locales cerrados pero de acuerdo a las propuestas que puedan surgir de la familia del carnaval.
Lo tercero es impulsar una serie de talleres temáticos, que repiquen en áreas como maquillaje, vestuario, con el perfeccionamiento de los que fueron formando escuela, según comentó.
El jerarca dijo que estando representadas todas las organizaciones de carnaval, el balance es positivo.
Céspedes sostuvo que había que conocerse para que tuvieran de primera línea el conocimiento y las pautas de la comuna en el tema. Agregó que era necesario saber, por su boca y de frente la postura, porque hubo expresiones de gente que dijo cosas que él nunca había dicho.
Afirmó que se impulsará una mesa para que, de aquí al verano, se analice que cosas puedan corregirse y mejorarse, para que salgan propuestas concretas. El jerarca expresó que todo proceso de cambio que se haga, es importante se tenga la participación directa de los actores del carnaval. Desde las calles por donde se realizará, la puntualidad y la iluminación.
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