Jesús Bentancur se refirió a los imprevistos que se generaron ayer martes en una obra de saneamiento en avenida Lussich.
Una empresa tercerizada, contratada por OSE, estaba trabajando ayer martes en un pozo en la intersección de Av. Lussich y Messina. Lo que debía ser una obra de saneamiento “fácil” se convirtió en un problema.
El pozo se desmoronó porque la empresa tercerizada no cumplió con las condiciones técnicas necesarias para asegurar las paredes de la excavación.
En el pozo hay una tubería de 700 mm que de haberse roto, por la presión o el desmoronamiento del terreno, la liberación de agua sería tan violenta que podría levantar el pavimento y afectar las casas aledañas hasta 50 metros a la redonda, analizó Jesús Bentancur, director de OSE UGD Maldonado.
“Era una obra de saneamiento que era fácil porque tenía que arrancar de mañana y terminar a las dos de la tarde. Terminamos de noche, después de mil problemas”, dijo el jerarca en la Página Central de la Revista de FM GENTE.
Lo que debía ser un corte parcial de medio carril terminó en un cierre total de la vía hacia Cerro Pelado a las cuatro de la tarde, justo cuando la gente regresaba de trabajar. El congestionamiento en el tránsito obligó a que solicitaran la intervención del director de Tránsito Juan Pígola.
“Gracias a ustedes por dejarme pedirle perdón a la audiencia y a la gente que pasó el trabajo ayer”, manifestó Bentancur.
“Vos le das trabajo a una empresa, le pagás en fecha, y cuando le pedís un trabajo hacen lo que quieren y mandan el personal sin condiciones de poder afrontar los trabajos que le mandás”, arremetió.
“A veces las empresas tercerizadas son un clavo total. Me encanta tener obras, porque era preciso para Maldonado, pero cuando te enfrentás con estas cosas, realmente te sacan de quicio”, admitió.
Para el jerarca “hay que multar” a la empresa tercerizada. “Yo ya pedí a la abogada nuestra que hiciera un estudio del contrato, ya pedí el informe a la ingeniera, al capataz, a la prevencionista. Quiero ir para adelante con este tema porque están acostumbrados a trabajar con las empresas públicas y hacer lo que quieren, como no hay control. Y después uno termina pagando cosas que no tiene por qué pagar”, concluyó.