Tres figuras clave repasaron el camino de la selección hacia un título marcado por la actitud del grupo, el respaldo de la gente y una final con fuerte incidencia del VAR.
La selección de Maldonado volvió a quedar en lo más alto del fútbol del interior y cortó una sequía de 20 años al consagrarse campeona de la Copa Nacional de Selecciones. Tras la conquista, el entrenador Pabloaníbal De León, el capitán Santiago Pérez y el arquero Juan Manuel Lladó repasaron el recorrido del plantel y destacaron la fortaleza humana y futbolística de un grupo que terminó haciendo historia.
Lladó recordó que la preparación comenzó a principios de diciembre, en un contexto de incertidumbre, ya que todavía no estaba definida la cancha en la que Maldonado iba a oficiar de local. Finalmente, el Estadio de San Carlos terminó siendo una de las grandes fortalezas del equipo. “La gente acompañó muchísimo, todos los partidos. Nos hicimos muy fuertes, nos sentimos cómodos”, señaló el arquero a la Página Central de la Revista de FM GENTE.
También aseguró que desde el comienzo sentía que Maldonado tenía plantel para pelear arriba. “Yo creía que teníamos un plantel para competir, que para mí era el mejor plantel del interior”, afirmó. En ese sentido, remarcó que el grupo llegaba con una carga especial después de campañas anteriores en las que, según dijo, habían sufrido varios tropezones, incluso algunos injustos.
Por su parte, el capitán Santiago Pérez destacó que en las primeras prácticas ya “se empezó a ver que se estaba armando un lindo grupo”, expresó, y subrayó que una de las claves estuvo en que el plantel dejó los egos de lado para priorizar a la selección. “Ahí ya te das cuenta que vas a pelear cosas importantes”, resumió.
Pérez también valoró la entidad de los rivales que fue dejando por el camino Maldonado. “Le ganamos a los dos campeones, del Norte y del Sur”, remarcó, y elogió a Salto, rival de la final, al señalar que “por algo ellos también son una selección que año a año define la Copa del Interior”.
Uno de los momentos determinantes de la final en San Carlos se dio en el primer tiempo, cuando un jugador de Salto escupió a Pérez y terminó siendo expulsado. El capitán contó que conocía al rival y que buscó llevarlo al límite. “Ya lo conocía a ese jugador, sabía que era de fácil reaccionar. Cuando le quedó la botella en el piso, se la pateé… Nunca pensé que me fuese a escupir”, admitió. La acción no fue advertida por el árbitro, pero sí por el videoarbitraje.
Sobre ese punto, De León destacó la importancia del VAR, que en esta edición del torneo tuvo una particularidad: cada director técnico contó con tres instancias por partido para solicitar la revisión de jugadas. “Nosotros lo hablamos el primer día que llegó el VAR, que había cosas que no se podían hacer”, señaló el entrenador, y fue claro al referirse a la selección de Salto, que sufrió tres expulsados en la final gracias al video arbitraje. “Cometieron errores que nos facilitaron el trabajo”.
Lladó, en tanto, definió a De León como un técnico “muy humano” y valoró especialmente su manejo del grupo. Además, reveló que al inicio del torneo mantuvieron una charla personal que lo marcó. “Me decía que yo ya tenía mi nombre en el fútbol de Maldonado, que no tenía que estar demostrando nada”, relató.
El entrenador también resaltó el respaldo permanente del público durante toda la campaña. “Jugamos a cancha llena todos los partidos”, sostuvo. A su entender, la conexión con la gente se generó por la forma en que compitió el equipo. “Ganamos partidos lindos, en la hora, de atrás. El cuadro siempre demostró mucha actitud y personalidad. La gente lo palpa enseguida”, afirmó.
De León concluyó: “para los entrenadores del interior, esto es como ganar un mundial. No me considero un súper entrenador, ni mucho menos. Sé de mis limitaciones”. Dedicó el título a “todos los entrenadores de Maldonado”, reconociendo que “son más las amargas que las dulces que nos comemos los entrenadores en el fútbol del interior”.
Foto: Matías Cruz