Pablo Melo, desde Jalisco, relata el clima de violencia e incertidumbre tras la caída de “El Mencho”.
La ola de violencia desatada en el estado de Jalisco, México, ha dejado a sus habitantes en vilo y ha paralizado la actividad cotidiana. Pablo Melo, ex futbolista uruguayo oriundo de Maldonado y residente de Jalisco, describió a la Página Central de la Revista de FM GENTE el panorama tras el asesinato de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Según narra Melo, desde la mañana del domingo 22 comenzaron a suceder incidentes en varias ciudades: incendios de autobuses y vehículos particulares, ataques a más de veinte sucursales bancarias y disturbios en aeropuertos, llegando a registrarse tiroteos dentro de los mismos. "El sábado me vine desde Teocaltiche a Jalostotitlán, porque tengo casa en los dos lugares, y no me puedo volver. Están cortadas las rutas”, relata el fernandino. “No hay negocios ni supermercados abiertos, está todo cerrado, parece un desierto”.
“En Teocaltiche dejé mi coche en la calle y lo pueden incendiar como han incendiado muchos coches”, declaró el ex futbolista, pero subrayó que en este momento “la prioridad es resguardarse”.
Melo comenta que mantiene contacto con otros uruguayos en la zona, quienes, según la Cancillería de Uruguay, son más de 100 en la zona. "Los uruguayos cuando están en el exterior se apoyan entre sí", aseguró.
La vida diaria se ha visto completamente alterada. El propio Melo, quien acaba de abrir una gestoría de automóviles, se enfrenta a la incertidumbre de no saber cuándo podrá retomar la actividad. "No tengo víveres para mucho tiempo, si esto no se soluciona voy a tener que salir a buscar comida", expresó.
El contexto de violencia ha hecho saltar las alarmas de cara al próximo Mundial de Fútbol, ya que las autoridades y la FIFA analizan los riesgos de celebrar partidos en estas condiciones. "Yo no viajaría al mundial. No viajaría a Guadalajara a ver el partido de Uruguay con España por ejemplo, es un riesgo innecesario", afirma Melo.
El gobernador de Jalisco ha decretado el código rojo, mientras la tensión se extiende a estados vecinos como Michoacán y Guanajuato, también sacudidos por ataques. “En Michoacán hace unos meses mataron al presidente municipal”, detalló Melo. "Es una guerra esto. Esperamos que pronto se calme todo y podamos volver a la normalidad", concluyó.
Imagen: disturbios en Pueblo Vallarta, estado de Jalisco (@morelifediaries en Instagram)