Al tiempo que uno de los guardavidas ingresaba al agua para advertirle sobre los riesgos del lugar, de golpe el septuagenario dio un giro y quedó inmóvil boca abajo.
Fue extraído rápidamente del mar y se comenzaron las maniobras de reanimación que incluyeron el uso de desfibrilador y luego, ya con una ambulancia en el lugar, también se intentó sacarlo de la situación de asistolía pero fue inútil.
El fallecido tenía antecedentes cardíacos y también otras afecciones.