La construcción de la estación de tratamiento obedeció a que la zona estaba frenada en su desarrollo e imposibilitada de ampliar la red de colectores con el consiguiente riesgo de contaminación de las playas.
Hasta el momento los efluentes de la red de colectores de Piriápolis eran vertidos sin tratamiento alguno en aguas del Río de la Plata.
La Unidad de Gestión Desconcentrada (UGD) de Ose Maldonado propuso la resolución del tratamiento y la disposición final de dichos efluentes de una forma técnica, económica y ambientalmente eficiente.
El saneamiento de 13.000 habitantes a través de 3.000 conexiones quedará atrás para atender 9.000 conexiones, cubriendo las expectativas de crecimiento de los próximos decenios.