Ante ello, efectivos de Grupo PADO II que patrullaban en la zona localizaron el vehículo y a su ocupante resultando ser J.P.B.H. de 41 años. En momentos que éste estaba siendo identificado extrajo un revolver calibre 38 entre sus ropas y amenazó a una de las policías.
Inmediatamente fue reducido, incautándosele el arma de fuego y derivado a una dependencia policial a disposición de la fiscalía de turno.
Con todo los elementos de la investigación, la fiscal del caso solicitó audiencia en el Juzgado Penal de 4° Turno, tras la cual se dispuso la condena de J.P.B.H. como autor penalmente responsable de un delito de atentado agravado, un delito de tráfico interno de arma de fuego y municiones en la modalidad prevista en el art.9 de la Ley 19247 y un delito de porte de arma de fuego en lugares públicos todo en régimen de reiteración real entre sí, a la pena de 12 meses de prisión.
La pena que será sustituida por un régimen de libertad a prueba, que comprende los primeros 60 días arresto domiciliario nocturno y solo el cumplimiento de la tareas comunitarias por el plazo de 10 meses, dejando expresa constancia que el plazo de la pena es de 12 meses, entre otras medidas.