El apartamento alquilado ya había sido usado por la banda mexicana que asaltó la joyería del centro comercial de Enjoy, sobre la hora 20.00 del martes 6 de febrero del año 2018. Doce integrantes de la misma fueron atrapados y sometidos a la Justicia. El mismo apartamento fue alquilado por la banda que pretendía robar un banco de la Ciudad Vieja.
La Fiscal del caso del robo piraña a la joyería de Enjoy, Sabrina Flores, acusó a 11 personas por el delito de rapiña especialmente agravada por el uso de armas y la pluriparticipación, y para el restante que se quedó en la camioneta y no ingresó al hotel en el momento del atraco (fue el conductor del vehículo utilitario utilizado) el mismo delito, pero como coautor.
De acuerdo a un informe de los periodistas Lucas Silva y Pablo Manuel Méndez de La Diaria, la Fiscal Especializada en Estupefacientes de 4º turno, Angelita Romano, prosigue la investigación por el túnel descubierto en Ciudad Vieja el 3 de febrero, que permitió frustrar un robo de gran magnitud en una entidad bancaria de esa zona de la capital.
Fuentes de la investigación informaron que la Policía interrogó a la dueña de una inmobiliaria en Punta del Este que es allegada a Jorge Fulco, el uruguayo detenido que estaba conectado con el Primer Comando de la Capital (PCC), grupo al que pertenecían los demás integrantes de la organización criminal.
De acuerdo a los informantes, por intermedio de Fulco alquilaron un apartamento en el barrio Aidy Grill, de Punta del Este, ubicado en calle En Familia, entre avenida Italia y calle M´Hijo el Dotor, por unos US$ 3.500, el mismo que alquiló la banda mexicana que asaltó la joyería de Enjoy en febrero de 2018.
Según la investigación, el alquiler del apartamento en Punta del Este era parte del plan de fuga que tenían preparado los asaltantes para huir del país una vez concretado el asalto al banco. Se estima que en la preparación del robo, incluyendo alquileres, traslados y gastos de los asaltantes, se gastaron más de US$ 50.000.
Los integrantes extranjeros de la banda, cinco brasileños y dos paraguayos, estaban alojados en una casa alquilada en El Pinar y eran trasladados todos los días por Fulco hasta la zona del dique Mauá, en Montevideo, desde donde caminaban hasta el local de Colón y dedicaban toda la jornada a la excavación del túnel.
A partir de un seguimiento que estaba haciendo la Policía por un caso de microtráfico en Neptunia (costa de Canelones), a raíz de una denuncia anónima realizada en setiembre, se logró ubicar la casa de El Pinar y posteriormente el local de Ciudad Vieja, que fue alquilado en julio de 2025.
Al realizar el seguimiento, detectaron el ingreso de varias cajas al local y la Fiscalía decidió pedir el allanamiento en el marco de una investigación por estupefacientes; al ingresar, encontraron el túnel de 200 metros que utilizó la infraestructura de los canales pluviales de la época colonial para acercarse al BBVA, donde uno de los imputados tenía dos cofres con objetos de poco valor.
La Policía manejaba desde noviembre la información de un posible atraco a un banco en Ciudad Vieja y los controles se intensificaron durante la noche del 24 de diciembre y el 31 de diciembre, ya que se consolidó la hipótesis de que el golpe se iba a dar en el marco de esas celebraciones.
En un primer momento, según pudo saber La Diaria, se pensó que el túnel podría conducir a la sede central del Banco Central, también ubicada en Ciudad Vieja, por lo cual se desplegaron operativos especiales en esa zona.
Entre los planes para evitar cualquier plan de fuga hubo contactos de alto nivel con las Fuerzas Armadas y con la Prefectura Naval, ante la eventualidad de una posible salida en alguna embarcación desde la zona portuaria.
En febrero, finalmente, quedó claro que el objetivo de los asaltantes era la bóveda del BBVA, ya que se encontraron filmaciones en las que uno de los integrantes del grupo abría un cofre fort dentro de esa sucursal. El operativo llevado a cabo por efectivos de varias dependencias del Ministerio del Interior, terminó con la detención de 11 personas, de las cuales 10 fueron imputadas por la Justicia.
Entre los imputados se encuentran dos miembros del PCC con varios antecedentes penales. Se trata de Raimundo de Souza Pereira, de 61 años, quien fue condenado por el intento de robo al banco Banrisul, en Porto Alegre, en 2006, para lo que se construyó un túnel en el centro histórico de la ciudad, y por el asalto al Banco Central de Fortaleza en agosto de 2005, que se concretó tras la excavación de un túnel de 80 metros hasta la zona de cofres de la institución.
De Souza había sido detenido en abril de 2017 por la construcción de un túnel de dos kilómetros de largo y cuatro metros de profundidad en la Barra da Funda, en San Pablo. El otro integrante del PCC que figura entre los imputados es Eduardo Félix Farias, quien participó en el asalto de un banco en San Pablo en 1996 y en el atraco del Banco do Brasil en 2001.
Otros uruguayos involucrados
Según el informe de La Diaria, Fulco jugó un rol clave, pero no era el líder del grupo. Fuentes vinculadas a la investigación señalaron que otro uruguayo, Álvaro Quiroga Cadenasso, tenía contactos más directos con el PCC. Quiroga Cadenasso, que operaba en Costa de Oro y tiene antecedentes por una causa de narcotráfico en 2010, logró escapar y está prófugo.
En el marco de las investigaciones, se logró identificar que ambos uruguayos viajaron varias veces a la frontera Rivera-Livramento para coordinar acciones con integrantes del PCC que traían “directrices” de capos de la organización que viven en San Pablo. A ese nivel, señalaron los informantes, los líderes del PCC serían socios del uruguayo Sebastián Marset, quien estaría al tanto de este posible asalto en Ciudad Vieja.