“La primera reflexión que me surge en el alma es aplaudir a quienes tomaron la iniciativa” de recuperar y “volverle valor a esto”.
Recordó que este parque de esculturas no nació por azar. Señaló que, en el comienzo y tras la experiencia realiza en el parque General Electric, de pensó en reunir obras de artistas latinoamericanos que, en aquel momento, “aún no había recibido las luces de Broadway”.
“La escultura de Negret, Metamorfosis, fue la primera grande que hizo en su vida”, por ejemplo. Además, señaló que otros escultores que participaron eran casi desconocidos por entonces, “salvo para una elite”.
Destacó que la idea era continuar actualizándolo cada dos años, para que fuera algo similar al parque de Middelheim, en Bélgica. “Que fuera un lugar de atracción”, remarcó. También manifestó que, en su momento, también planteó la idea de crear un parque arquitectónico en la zona, con un criterio similar, pero su iniciativa no prosperó.
Finalmente, resaltó la labor de “estos integrantes de las nuevas generaciones, que han hecho esta especie de renacimiento. Se han encargado de poner en valor lo que vale”.