Dos jovencitos montados en una moto aparecieron delante del puesto. Lejos de reducir la velocidad a la que circulaban, la aumentaron y realizaron una maniobra procurando eludir el puesto de control.
La velocidad a la que emprendieron la maniobra elusiva les llevó a perder el equilibrio de la moto y caer al pavimento. Los efectivos policiales constataron de inmediato que los muchachos habían recibido golpes fuertes en el cuerpo, por lo que decidieron trasladarlo a un centro asistencial para ser atendidos.
Mientras los adolescentes recibían atención médica, fue informada la sede Penal de turno de lo que estaba pasando. El juez a cargo dispuso que una vez completada la atención médica los chicos fueran entregados a sus padres y que se enviara los antecedentes del caso a la sede judicial. La moto fue decomisada.