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Interés General
06:05

La casa de Jorge Lanata en José Ignacio en litigio entre sus herederos: sus dos hijas y su última esposa que reclama que se venda en U$S 2.5 millones

La muerte de Jorge Lanata, ocurrida el 30 de diciembre de 2024, tras una prolongada internación, abrió una sucesión que involucra a sus dos hijas, Bárbara y Lola, y a su esposa, la abogada Elba Marcovecchio. Entre los bienes vinculados al periodista aparece una propiedad en José Ignacio, que agrega una dimensión internacional al trámite hereditario. El verdadero tamaño del patrimonio, sin embargo, exige separar los bienes efectivamente documentados de las valuaciones y versiones que circularon en medios argentinos, indicó a FM GENTE una calificada fuente.

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La muerte de Jorge Lanata, a los 64 años, cerró una de las carreras más influyentes del periodismo argentino y abrió inmediatamente otro capítulo: el de su patrimonio y su sucesión. Desde entonces, el foco pasó a sus dos hijas, Bárbara Lanata y Lola Lanata, y a su esposa, Elba Marcovecchio, quienes ocupan lugares jurídicamente diferentes dentro de la sucesión.

El caso tiene además un elemento particularmente interesante para nuestra zona y para el país: Lanata mantuvo durante años una propiedad en José Ignacio, en el departamento de Maldonado, uno de los mercados inmobiliarios más exclusivos de la región. Además en el interior de la finca se encuentran pinturas y esculturas de subido valor, que algunas versiones sitúan en su conjunto en un monto cercano al millón de dólares.

El dato obliga a separar dos cuestiones: la sucesión que se tramita en Argentina y el tratamiento jurídico que corresponde a un inmueble ubicado en territorio uruguayo, manifestó a periodistas de FM GENTE una fuente vinculada al foro civil consultado al respecto.

Lanata tuvo dos hijas de relaciones diferentes. Bárbara Lanata, la mayor, es hija de la productora televisiva Andrea Rodríguez. Durante muchos años estuvo además vinculada profesionalmente al trabajo de su padre y mantuvo una relación cercana con el mundo de los medios.

La segunda hija es Lola Lanata, nacida de la relación del periodista con la artista Sara Stewart Brown. Ambas son descendientes directas del periodista y, por lo tanto, ocupan un lugar central en cualquier sucesión.

La situación de Elba Marcovecchio, con quien Lanata contrajo matrimonio en 2022, es diferente: su participación depende no solamente de las reglas sucesorias sino también de determinar qué bienes eran propios de Lanata, cuáles podrían haber sido gananciales y bajo qué régimen patrimonial se encontraba el matrimonio, explicó el informante. Aunque aclaró que la casa de José Ignacio fue adquirida con anterioridad a su relación con su última pareja, esto supondría tras su venta el correspondiente tercio para cada uno de los herederos.

UNA SUCESIÓN ATRAVESADA POR UN CONFLICTO FAMILIAR

La discusión patrimonial no comenzó exactamente con la muerte de Lanata. Durante los meses de su internación se produjo un enfrentamiento público entre sus hijas y Marcovecchio. Parte de esas diferencias llegó a los tribunales y fue reflejada extensamente por la prensa argentina.

Las hijas plantearon cuestionamientos relacionados con el manejo de determinados aspectos personales y patrimoniales de su padre mientras permanecía internado. Marcovecchio, por su parte, rechazó distintos señalamientos formulados en su contra.

Ese enfrentamiento es importante para comprender el contexto posterior, pero no debe confundirse una disputa familiar con una resolución judicial sobre la herencia.

La existencia de acusaciones cruzadas no determina por sí misma la propiedad de los bienes ni modifica automáticamente los derechos hereditarios.

¿Cuánto dinero dejó realmente Lanata? Este es uno de los puntos donde más cautela se necesita.

Después de su muerte circularon en la televisión, portales y en programas de radio y de todo tipo en la vecina orilla distintas cifras sobre el patrimonio que habría acumulado Lanata. Pero una cosa es la estimación periodística de su fortuna y otra el inventario judicial de una sucesión.

Lanata fue durante décadas uno de los periodistas de mayores ingresos de Argentina. Fundó medios, dirigió diarios y revistas, produjo documentales y programas de televisión y radio, publicó libros y realizó contratos de alto valor dentro de la industria audiovisual.

Eso permite concluir que manejó ingresos importantes durante su carrera, pero no establece automáticamente cuánto patrimonio conservaba al momento de morir.

La fuente indicó que una sucesión debe considerar no solamente propiedades y dinero sino también deudas, créditos pendientes, sociedades, derechos de autor, contratos, cuentas bancarias y eventualmente obligaciones fiscales.

Por esa razón, cualquier cifra global que se presente como “la fortuna de Jorge Lanata” sin acceso al inventario sucesorio debe ser considerada una estimación y no un monto definitivo, sostuvo.

LA CASA DE JOSÉ IGNACIO

Uno de los activos más mencionados en relación con Lanata es su vivienda en José Ignacio. El periodista tuvo durante años una relación estrecha con Punta del Este y José Ignacio, donde pasó no solo temporadas sino en algunas oportunidades meses fuera de la época de verano, recibiendo a amigos y familiares.

La propiedad uruguaya resulta especialmente relevante porque un inmueble no necesariamente queda resuelto exclusivamente por el expediente sucesorio argentino, se aclaró a FM GENTE por parte de profesionales en la materia.

Explicó la fuente que cuando una persona domiciliada en otro país deja un inmueble situado en Uruguay, son necesarios trámites sucesorios y registrales en territorio uruguayo para transmitir formalmente ese bien a sus herederos.

Ahí aparece una diferencia importante respecto de una cuenta bancaria o determinados derechos personales: el inmueble está inscripto en Uruguay y su transferencia debe terminar reflejada en los registros uruguayos, acotó.

José Ignacio se encuentra desde hace años entre las zonas más caras del mercado inmobiliario uruguayo, entonces, no es ninguna sorpresa los valores que se manejan para una propiedad como la del extinto periodista.

El corresponsal de América, Gustavo Descalzi reveló en el programa "Primicias Ya" que las hijas de Lanata pretenden un millón y medio de dólares por la casa mientras que, según la misma fuente, su viuda reclamó que la finca se comercialice en dos millones y medio de dólares. En dicho medio se reveló que la temporada pasada la casa fue alquilada en 50 mil dólares.

EL PAPEL DE ELBA MARCOVECHIO

Marcovecchio estaba casada con Lanata al momento de su fallecimiento. Ese dato le otorga derechos sucesorios, pero no significa necesariamente que le corresponda un tercio de cada propiedad que aparezca asociada al periodista, explicó una calificada fuente. Y agregó: "Todo depende de la naturaleza jurídica de cada activo".

Según supo FM GENTE, una empresaria inmobiliaria había tenido contacto con personas del circulo cercano al desaparecido periodista, a los efectos de establecer el valor real de mercado que en algún momento se sitúo en una cifra cercana a los 3 millones de dólares, pero que la realidad hoy puede ser diferente de acuerdo al mercado.

Las hijas de Lanata apuran los trámites en virtud que necesitan dinero para enfrentar los compromisos que su padre dejó al morir, por lo cual están dispuestas a bajar considerablemente el valor de venta de la misma. Por su parte, su viuda tiene otra realidad y no se encuentra ansiosa por la liquidación del bien, comentó la fuente.







Foto: El Observador
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