La familia Mailhos vivía frente a la rambla Mansa, en la esquina donde hoy se encuentra el edificio Espigón frente a la playa que lleva el nombre del apellido familiar.
Todos los veranos, la atracción de la playa era un banco de arena (en el medio del agua que tenía la profundidad para bañarse cómodamente) hacia el que cruzaba siempre la familia Mailhos, atravesando una hondonada con rocas al fondo.
De acuerdo a lo que trascendió oralmente, para evitar lastimarse se calzaban y luego colgaban el calzado en una vara. Después de un tiempo accediendo al banco de arena de esa forma la familia decidió construir una pasarela que les permitiera saltar directamente al agua sin tener que cruzar las rocas, dando origen así al muelle.
En 2013, después del reclamo de un grupo de vecinos, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas decidió restaurar el muelle con una inversión de 300.000 dólares y en 2018 el Municipio de Punta del Este colocó escalones nuevos para que el acceso al agua sea más fácil.
El Día del Muelle de Mailhos se observa el 11 de febrero y cuenta con la Declaratoria de Interés Municipal.