La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) presentó el Baggage Control System (BCS), una herramienta que conecta a las compañías aéreas, aeropuertos internacionales y operadores de handling para reducir la cantidad de maletas perdidas y mejorar la experiencia de viaje para los usuarios del transporte aéreo.
El sistema BCS responde a una de las mayores frustraciones de los viajeros: no saber dónde está su maleta, sobre todo cuando utiliza vuelos de conexión en su viaje.
Según datos de IATA, por cada 1.000 pasajeros se extravían o demoran en la entrega un promedio de 6,3 equipajes. Con BCS, esa cifra busca reducirse drásticamente.
¿Cómo funciona BCS?
La herramienta digital integra en tiempo real los datos de lectura de etiquetas RFID (identificación por radiofrecuencia) y códigos de barras que ya usan algunos aeropuertos y compañías aéreas. La diferencia es que ahora toda aerolínea o aeropuerto verá el mismo estado del equipaje en una sola plataforma.
El equipaje se escanea en cinco puntos clave: check-in, carga al avión, transferencia, descarga y reclamo. Cada escaneo tiene un registro instantáneo. Si una maleta no sube al avión o se queda en una conexión, BCS genera una alerta automática para el personal de la aerolínea. El objetivo es corregir el error antes de que el pasajero se entere y, en todo caso, cuando se presente a reclamarla ya informarle que su equipaje está localizado y la entrega se realizará en el menor tiempo posible.
Durante años el equipaje fue un proceso de “caja negra”. BCS lo convierte en un proceso “transparente y medible” señaló un vocero de la IATA en el lanzamiento de la plataforma.
Se estima que las compañías aéreas y aeropuertos internacionales que implementen el sistema podrán reducir hasta un 30% los reportes de maletas demoradas en el primer año de su utilización.
El lanzamiento se da en un momento clave para la industria: el tráfico aéreo en 2026 ya supera los niveles de prepandemia y los pasajeros exigen el mismo nivel para el tratamiento de su equipaje en bodega.