El denunciante era Raúl Diego Pendola Pilotti, de 81 años y poseedor de antecedentes penales, quien declaró que dos jóvenes, una chica de 16 y un chico de 17, que se encontraban en su domicilio lo habían amenazado con un arma blanca, lo habían agredido físicamente y le habían exigido el dinero.
Pendola fue trasladado a un centro médico para recibir asistencia y la policía estableció la identidad de los jóvenes. Se realizó una inspección en la casa donde viven y se incautaron dos botellas de bebidas alcohólicas que habían sido denunciadas como robadas del apartamento del octogenario.
El testimonio de los adolescentes de los hechos indicó que Péndola, quien conocía a la chica con anterioridad, le solicitó que llevara al apartamento a un joven ya que necesitaba realizar unos arreglos en el lugar.
De hecho, Pendola sí conocía a la joven ya que en febrero de 2015 ambos habían estado vinculados a una situación similar en la que el octogenario terminó procesado por la justicia y enviado a prisión por intentar abusar de menores. En junio de este año, y después de haber cumplido los 80 años y porque su salud estaba deteriorada, la justicia autorizó que Pendola pasara a cumplir prisión domiciliaria. El hombre se estableció así en un edificio en las cercanías de parada 5, sobre la Avenida Roosevelt y la seccional 10ª era la encargada de controlar su arresto domiciliario.
La adolescente también relató que le había pedido a su primo que la acompañara a casa de Pendola y que una vez allí, el hombre intentó propasarse sexualmente con el joven y que éste lo agredió a golpes de puño. Fuentes consultadas indicaron que el octogenario presentaba una fractura a la altura de la zona costal.
Finalizada la indagatoria policial, el juez del caso dispuso que los tres involucrados fueran trasladados a sede penal donde dispuso el procesamiento de Raúl Diego Pendola Pilotti, imputado de la comisión de reiterados delitos de retribución o promesa de retribución a menores de edad para ejercer actos sexuales o eróticos de cualquier tipo.
En cuanto a los adolescentes E.F.S.B. y C.D.P.B., dispuso la continuidad de procedimiento penal juvenil por la presunta comisión de una infracción gravísima de rapiña en concurso formal con una infracción grave de lesiones graves y ordenó también, como medida cautelar, la internación de ambos en INAU por 90 días.