Se comisionó a personal de la brigada de Hurtos a concurrir al local comercial y hacerse cargo de lo que pasaba. Cuando llegaron confirmaron que había una pareja, un muchacho y una muchacha jóvenes, retenidos por el personal de seguridad de la empresa. Se hicieron cargo de la detención.
La información recabada les permitió saber que la pareja había entrado un rato antes al local. De forma decidida, comentando entre ellos, se dirigieron al exhibidor de lentes.
Cuando creyeron que los empleados no les veían, el joven metió varios pares en un bolso que llevaba.
Uno de los vendedores del comercio que advirtió lo ocurrido. Avisó discretamente al personal de seguridad de la empresa. El empleado se acercó discretamente a la pareja y vio claramente que en un bolso llevaban varios pares de lentes.
Cuando la pareja intentó salir, se les impidió hacerlo. Se les mantuvo retenidos hasta que llegó la policía.
Los ocho pares de lentes que intentaban llevarse, estaban sobre un mostrador a disposición de los efectivos policiales: pasaba a ser evidencia.
Un encargado del comercio se hizo responsable de la tasación que dio al botín frustrado del robo: 2.580 dólares.
La pareja fue trasladada a la sede de la comisaría donde se procedió al trámite administrativo antes de informar lo ocurrido a Penal 4º turno.
El varón de la pareja fue identificado como S.C.S. (iniciales de nombre y apellidos), de 22 años de edad, sin antecedentes delictivos de ningún tipo.
La juez Penal se pronunció en las últimas horas disponiendo el procesamiento de S.C.S. como autor de un delito de hurto especialmente agravado en el grado de tentativa.
Pese a la condición de primario del acusado, la magistrado ordenó que fuera alojado en prisión de inmediato a cumplir con la preventiva mientras el proceso judicial en su instancia actual es completado.