El pleno del Congreso de Perú censuró y echó al presidente interino, José Jerí, el sexto mandatario de ese país destituido en los últimos diez años. Estuvo en el poder sólo cuatro meses. Sobre 116 congresistas presentes, 75 votaron a favor de su cese, 24 en contra y hubo tres abstenciones. Este miércoles, en medio de la inestabilidad política el Poder Legislativo debe elegir nuevas autoridades y así al presidente provisorio.
Al ser censurado, Jerí, de 39 años, vio finalizado su Gobierno de transición antes de tiempo, tras haber ascendido a la Presidencia en octubre pasado, al ser el titular del Congreso en el momento que fue destituida la mandataria Dina Boluarte (2022-2025), para dirigir el país hasta ceder al mando al ganador de los nuevos comicios convocados para el 12 de abril de este año.
Durante el debate, la portavoz de la bancada de Somos Perú, Ana Zegarra, presentó una cuestión de orden, con el objetivo de evitar que se someta al proceso de censura al saliente mandatario. La parlamentaria argumentó que a Jerí le correspondía salir del cargo de jefe de Estado a través de una vacancia. La única agrupación que respaldó esta postura fue Fuerza Popular. Para la censura se necesitaban solo la mitad de los presentes de los 130 congresistas y para la vacancia, 87.
Al ser censurado, Jerí, de 39 años, vio finalizado su Gobierno de transición antes de tiempo, tras haber ascendido a la Presidencia en octubre pasado, al ser el titular del Congreso en el momento que fue destituida la mandataria Dina Boluarte (2022-2025), para dirigir el país hasta ceder al mando al ganador de los nuevos comicios convocados para el 12 de abril de este año.
Durante el debate, la portavoz de la bancada de Somos Perú, Ana Zegarra, presentó una cuestión de orden, con el objetivo de evitar que se someta al proceso de censura al saliente mandatario. La parlamentaria argumentó que a Jerí le correspondía salir del cargo de jefe de Estado a través de una vacancia. La única agrupación que respaldó esta postura fue Fuerza Popular. Para la censura se necesitaban solo la mitad de los presentes de los 130 congresistas y para la vacancia, 87.
A lo largo de las últimas semanas, el comportamiento de Jerí como presidente había sido fuertemente cuestionado y se le abrieron investigaciones en la Fiscalía por tráfico de influencias.
El mandatario fue descubierto cuando acudió el pasado 26 de diciembre encapuchado, con la aparente intención de no ser reconocido, a un restaurante propiedad de un empresario chino contratista del Estado y de la propia oficina presidencial, y también visitó una de sus tiendas el 6 de enero, cuando horas antes el local había sido clausurado por las autoridades municipales.
A ello se sumaron las revelaciones periodísticas de presuntas irregularidades en la contratación de una serie de funcionarias que entraron a trabajar al Gobierno de Jerí tras haberse reunido aparentemente con él en el Palacio de Gobierno.
Las mociones de censura contra el transitorio mandatario se acumularon en las últimas semanas (son siete), a medida que su popularidad fue cayendo, un efecto que ha provocado que los partidos conservadores que tienen mayoría en el Congreso, y que inicialmente respaldaron que Jerí asumiera la Presidencia, ahora buscaron distanciarse a pocas semanas de los comicios.
Solo el fujimorismo, que es el partido más grande dentro del hemiciclo peruano, mantuvo su apoyo explícito a Jerí, incluso cuando la Fiscalía le ha abierto investigaciones por tráfico de influencias.
"Yo no he cometido ningún delito. Tengo la plena suficiencia moral para poder ejercer la presidencia de la República", declaró Jerí en una entrevista por televisión la noche del domingo.
El Parlamento peruano, que tiene su sede principal en obras y se encuentra en receso, tuvo que reunirse improvisadamente en un auditorio del centro de Lima, al lograr las firmas de 78 de los 130 congresistas para que se celebre esta sesión extraordinaria que tuvo como único punto del día las mociones contra Jerí.
Al ser echado, el legislativo peruano debe escoger a otro congresista que, en el momento de ser nombrado presidente del Congreso asumirá automáticamente como presidente interino del país, hasta el 28 de julio de 2026, cuando se nombre como mandatario al ganador de los comicios presidenciales, que ya se encuentran en marcha.
(Copyright Clarín y EFE)