Con un valor estimado de 50 millones de dólares y costos operativos cercanos a los 5 millones anuales, el Sarissa es uno de los veleros privados más caros actualmente en navegación. Su propietario permanece a bordo junto a parte de su familia. La escala en Piriápolis fue de carácter técnico: reabastecimiento de combustible y provisiones, según informó el periodista de FM GENTE Marcelo Gallardo.
Su diseño exterior combina líneas agresivas con un casco de aluminio azul profundo que realza su rasgo más llamativo: un mástil de carbono de 76 metros, el más alto jamás instalado en un velero de esta categoría. El interior, a cargo del estudio francés Liaigre, ofrece 650 m² de un minimalismo cálido en roble blanqueado, cuero natural y bronce cepillado.
A bordo pueden viajar 12 huéspedes, distribuidos en cinco cabinas de lujo, atendidos por una tripulación de igual tamaño que incluye chefs, ingenieros y especialistas en deportes acuáticos.