A principios de setiembre había trascendido que esta representación diplomática se mudaría de su actual emplazamiento frente a la plaza San Fernando en la ciudad de Maldonado y que habría requerido la colaboración de las autoridades departamentales para contar con algún local en comodato o préstamo para su funcionamiento.
Todo esto se inscribe en una serie de recortes dispuestos por el gobierno del vecino país que enfrenta una aguda crisis económica que llevó, incluso, a la reducción de ministerios y a la creación de secretarías, tratando de generar un ahorro en los gastos de estas dependencias.