El procedimiento incluirá cercas captoras que se dispondrán por delante del pie de la formación arenosa, formando baterías de 4 a 6 metros de largo, orientadas al Suroeste de manera de evaluar la capacidad de la playa de autogenerar su cordón dunar.
También se hará una plantación de especies vegetales cerca de la avenida, destinada a disuadir la apertura desorganizada de sendas peatonales de ingreso a la playa.
La parte de playa intervenida tiene fuertes escorrentías, derivadas de significativos eventos pluviométricos, que contribuyeron a que los mecanismos naturales de adaptación y respuesta frente al oleaje de la playa se hayan visto muy alterados y debilitados.
Para la Intendencia, la situación justifica y amerita una intervención artificial para intentar compensar estas carencias y poder asegurar adecuadas condiciones de uso.
En breve comenzarán las acciones para coordinar los trabajos.