Ruibal dijo que se aconsejó mantener los valores del año pasado en los arrendamientos y que la mayoría de los propietarios aceptó esta sugerencia, especialmente a nivel de propiedades “Premium”.
También precisó que no hubo menos interesados que otros años, aunque el proceso de concreción de los arrendamientos fue más lento y dificultoso. “Operaciones para definir un alquiler, que antes eran de dos o tres semanas, terminaron siendo de un mes. Pero como la oferta es limitada y hay una gran competencia a nivel de inmobiliarias, de a poco se fue alquilando todo lo que había”, indicó.
“El casco urbano es lo más demandado y lo que primero se alquila”, subrayó. “Después vienen los fraccionamientos cerrados y los barrios satélites. Y por último está el tema de las chacras”, agregó.
Por otra parte, destacó que sigue creciendo en José Ignacio la llegada de turistas a nivel extra regional, especialmente desde Estados Unidos y Europa. “Y también se va a incrementando en la zona el número de brasileros, que a pesar de ser regional solo venían a Punta del Este, o quizás hasta La Barra”, comentó.
Ruibal también se sumó a las críticas por las obras que se vienen realizando en el balneario, que generaron la reacción de empresarios y vecinos, pero no por su eventual necesidad sino por la época en la que se encararon y por la falta de consulta con los pobladores. “Lamento que no se haya interactuado y que no podamos tener disimulada, al menos, esa mancha negra que vemos a la entrada de José Ignacio”, afirmó.