A esto sumó que las oficinas comerciales de UTE ya no aceptan el pago de facturas y los clientes tienen que recurrir a redes de cobranza donde, si no tienen el recibo correspondiente, deben pagar $ 20 por la emisión de un duplicado.
Por si fuera poco, Toledo aseguró que en ocasiones se han encontrado cantidades de sobres con cuentas de estos entes arrojados en contenedores de residuos.
“Algo está ocurriendo con estos correos privados, quizás quienes realizan el repartido no conocen la zona y no se está controlando que este tipo de trabajos se realicen con eficiencia”, manifestó.