“En mi casa tengo cámaras y los veo con la tranquilidad que entran y que salen. El último incidente fue a las 2 de la tarde. Y el tipo parece que desapareciera. Como sonó la alarma, se llevó sólo un macetón grande… A medida que van ingresando, vamos reforzando la seguridad”, agregó.
“Me parece muy feo que tengamos que pensar en enrejarnos, porque no se puede estar”, destacó la vecina. “A nosotros nos robaron dos veces en la salimas semanas. En una no pudo ingresar. En la primera entró y no le dio el tiempo más que para llevarse una garrafa y un refresco… Pero el daño que ocasionó fue increíble. Me da angustia pensar que en un balneario de primer nivel, tengamos que pasar estas situaciones”, destacó.
“La primera vez que me robaron entraron cuando estábamos durmiendo. Éramos 15 personas. Y se llevaron un televisor grande, de 55 pulgadas… Y después le presté la casa a unos amigos, y también entraron. Estaban los niños durmiendo, rompieron una persiana e ingresaron. Uno dice: ‘bueno, no pasó nada’. Pero yo me resisto a eso. Sí, pasó. Violaron ‘el sagrado inviolable’, que es el domicilio… No hay muertos. Bien. Pero no nos podemos conformar”, afirmó.
También señaló que a uno de los ladrones, que está filmado, lo formalizaron y lo dejaron en libertad a primera hora de la tarde. “Y a las 5 estaba entrando a mi casa… Fue el que se llevó la garrafa y el refresco. Es una locura”, señaló.
Destacó que, “al principio” se enojaba con la Policía. Incluso contó que una vez fue a realizar una denuncia y no le permitieron redactarla en el mostrador de la seccional, por lo que tuvo que hacerlo en la Plaza.
Sostuvo que, además de contar con las cámaras, se debería reforzar la vigilancia en la zona.